Locales

“Si salvamos a la familia, salvamos a la Iglesia”

Martín y Lizzy Valverde hablan de la necesidad de familias y matrimonios sólidos

Foto provistaDe izq. a der.: Martín y Lizzy Valverde junto a sus hijos Daniela, Jorge, su nuera Martha y su hijo mayor Martín.

febrero 14, 2014

El Pueblo Católico, conversó con el reconocido cantante Martín Valverde y su esposa Elizabeth Watson, psicóloga y consejera familiar. Ambos estarán a cargo de las ponencias principales en la Conferencia Viviendo la Fe Católica que se llevará a cabo el próximo 15 de Marzo en las instalaciones del Colorado Convention Center.

En la entrevista, la pareja comparte sus experiencias como evangelizadores, ofrecen claves para fortalecer las familias y nos dan un adelanto de su presentación en la conferencia arquidiocesana.

EPC: Sabemos que ambos están muy involucrados en la misión de evangelización, ¿han tenido antes la oportunidad de evangelizar como pareja?
Evangelizar como pareja es nuestro llamado, eso siempre lo hemos peleado. De hecho nos conocimos en medio de una misión evangelizadora hace casi 30 años. Llevamos ya varios años haciendo, como actividad alternativa a los conciertos, las charlas y los talleres para matrimonios y parejas, y nos alegra ver los frutos al interno y al externo, así es cuando las cosas son de Dios.


EPC: Lizzy, desde tu experiencia como consejera matrimonial ¿cuáles son las dificultades más grandes que las parejas enfrentan hoy?
El reto más importante tiene que ver con el aprender a construir intimidad.  Al interior de ti mismo y con tu esposo(a).  Al fortalecer el vínculo de pareja- por encima del trabajo, de la familia de origen y aún de los hijos- se fortalece el núcleo mismo de la familia.

Esto es urgente en una sociedad tan despersonalizante. Es algo más que habilidades de comunicación, de escucha, de encontrar el propio ritmo como pareja para ser equipo. Todas estas habilidades siempre ayudan y se deben desarrollar; pero no son todo si no van envueltas en honestidad, respeto y empatía. El reto es aprender a relacionarte con tu pareja desde el amor maduro, desde el respeto profundo y el reconocimiento del otro diferente a ti, con su propio llamado y necesidades, para lograr, desde ese reconocimiento de la persona, un “nosotros”, un proyecto en común.

EPC: ¿Y cuáles son los retos de las familias?
El amor no tiene nada que ver con el control. El desafío hoy en día es lograr este profundo respeto por la persona humana, desde el reconocimiento de sus diferencias.  Nuestros hijos, aun siendo pequeñitos tienen una dignidad que debe ser valorada, no deben ser sobreprotegidos o dejarlos crecer sin límites, pero tampoco sobre exigidos de tal manera que se ahogue su personalidad verdadera.  No es meter a la fuerza al otro (llámense hijos o pareja) en un patrón o una norma preestablecida.  Dios nos ha llamado para crecer en el amor.  Crecemos al integrar nuestras diferencias. Dios nos ha dado los dones que necesitamos para cumplir la misión a la que hemos sido llamados. La familia es el laboratorio divino donde se practican esos dones y virtudes con los que podemos crecer y desarrollarnos a plenitud. Y nos toca a nosotros papás modelar el cómo y aprender a crecer también con nuestros hijos.

EPC: Martín, tu apostolado principal son los conciertos evangelizadores, es más hace poco te tuvimos en Denver ¿Qué debe esperar el público de Colorado en esta oportunidad?
La pregunta es buena, porque no falta algún despistado esperando el momento del concierto y hasta lo reclama si no lo ve,  y pues no, no es concierto. Lo que sí van a descubrir es uno de los secretos más importantes de mi apostolado: la participación directa de Lizzy en todo esto. Mi parte es la música, (o sea que música va a haber, no se aflijan), el humor, y el resumen del tema. La parte de Lizzy es el contenido, el conocimiento, y la aplicación probada y efectiva de lo que comparte en sus charlas, dado su constante trabajo con matrimonios en su consultorio todas las semanas.

EPC: Ustedes hablarán del reto de vivir en familia y de la participación de la familia en la misión de la Iglesia. ¿Qué nos pueden decir al respecto?
Para resumírtelo al máximo, te recuerdo el dato que las vocaciones, sean las que sean, inclusive las sacerdotales, no vienen, ni salen en las cajitas de los cereales, son fruto directos de las familias, de ahí que a veces hemos fallado en el diagnóstico y en el medicamento. Pues hablamos de crisis pero nos vamos a los síntomas, no a las causas, y sin mucho que calcular, si la institución de la familia está mal, todo lo demás lo está, y eso incluye a la Iglesia. Con la gran ayuda del Papa Francisco se ha ido entendiendo que una cosa es la institución con todos sus formatos y deberes, y otra el Cuerpo de Cristo, en donde TODOS somos Iglesia, no unos cuantos con la autorización de serlo. Ambos retos, el de ser familia, y el de nuestra misión como familia tienen el mismo tratamiento y la misma aplicación. Cuando se pelea por ser familia, entonces se pelea por ser Iglesia.

EPC: ¿Por qué las familias de Denver deberían asistir a esta conferencia?
Porque es un regalo para las familias, porque nunca es tarde, porque todo lo que ayude a la pareja es Dios actuando, porque no existe el matrimonio que no tenga necesidad de una herramienta, es un recibir juntos. Porque habría que estar miope al punto de ceguera y no ver la lucha que pasan las parejas hoy, hay una crisis y se debe de aprovechar para fortalecer la relación de los matrimonios, y estas conferencias no sólo hacen bien, multiplican el bien que se puede hacer. Si salvamos la Familia, salvamos la Iglesia.

 

Si desean mayor información sobre la conferencia, pueden comunicarse con María Ramírez al 303.715.3247 ó Maria.Ramirez@archden.org