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Sacerdotes acompañan a un hermano con ALS

Le diagnosticaron ALS hace un año.

Deacon Rob Rinne, John Brooks and Seminarian R.D. BrazFather pour water on Fr. Scott Bailey, Msgr. Bernie Schmidt and Fr. Jason Wallace while preforming the ice bucket challenge for the John Paul II Medical Research Institute at the Basilica Cathedral of the Immaculate Conception in Denver, Colorado on Fri. Aug. 29th.El P. Scott Baily, Mons. Bernie Schmitz y el P. Jason Wallace se solidarizaron con su hermano sacerdote.

septiembre 02, 2014

Después de hacer la señal de la cruz, tres sacerdotes de la Arquidiócesis fueron “bautizados con agua helada” en las afueras de la Catedral de la Inmaculada Concepción, en Denver, al participar en el fenómeno de las redes sociales, del balde de agua helada en favor de las personas que sufren de ALS o Esclerosis Lateral Amiotrófica en español.

El 29 de agosto, Mons. Bernie Schmitz, Vicario para el Clero, el P. Jason Wallace, vicerector del Seminario St. John Vianney y el P. Scott Bailey, secretario personal del Arzobispo Samuel Aquila, dedicaron su balde de agua especialmente al P. Benjamin Reese.

El P. Reese, de 55 años, creció en Aspen y sirvió como sacerdote de Peoria, Illinois, por 23 años hasta que fue diagnosticado con  ALS en julio del 2013. A raíz de que esta enfermedad sigue avanzando y ya no puede hablar ni respirar con facilidad, él ha regresado a Colorado para estar cerca a su familia.

Mons. Schmitz decidió hacer el reto por el P. Reese después de ver un programa sobre ALS. “Me chocó pensar que este sacerdote que inició el ministerio con todo tipo de sueños y esperanzas, poco a poco se está debilitando”. “Espero que él sepa que muchos de sus hermanos sacerdotes nos preocupamos  por él”.

“Muchas veces, cuando nuestros sacerdotes se enferman, viven muy solos”, dijo Mons. Schmitz. Por ello  pidió a toda la comunidad a rezar por el P. Reese, así como por su familia. “Esto también es muy duro para los padres; ellos no pueden resolver nada, ni pueden evitarlo. Lo único que pueden hacer es estar ahí con su hijo”

“Así que estemos con el P. Ben. Y con todos los demás que sufren por esta enfermedad”, agregó Mons. Schmitz.

Los tres sacerdotes también decidieron donar dinero para contribuir con las investigaciones sobre esta grave enfermedad neurológica.  Dado que la Asociación ALS utiliza células estaminales, muchos católicos y provida están enviando su dinero al Instituto de Investigación Médica Juan Pablo II, en Iowa. Este instituto sólo realiza investigaciones con células adultas para ayudar a personas con ALS, Alzheimer y Parkinson.

ALS o Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), es una enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta a las células nerviosas del cerebro y de la médula espinal. Las neuronas motoras van del cerebro a la médula espinal y de la médula espinal a los músculos de todo el cuerpo. Con el tiempo, la degeneración progresiva de las neuronas motoras producida por la ELA ocasiona la muerte de éstas. Cuando mueren las neuronas motoras, el cerebro pierde la capacidad de iniciar y controlar el movimiento de los músculos. Debido al efecto progresivo sobre la acción de los músculos voluntarios, los pacientes en las etapas finales de la enfermedad pueden quedar totalmente paralizados.

 

 

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