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A redescubrir la Reconciliación en Cuaresma, invita Arzobispo de Denver

Foto de James BacaEl 20 de marzo todas las parroquias de Denver, ofrecerán el Sacramento de la Confesión de 4:30pm a 7:00pm.

marzo 05, 2014

Al iniciar la Cuaresma, el Arzobispo de Denver, Mons. Samuel J. Aquila, invitó a todos los fieles de la arquidiócesis a redescubrir el don del Sacramento de la Confesión para acercarnos más a Jesucristo y pedirle a Él que cambie nuestras vidas.

Lo hizo enviando una carta publicada en tanto en el Denver Catholic Register como en El Pueblo Católico, los dos periódicos oficiales de la Arquidiócesis, en inglés y español, respectivamente.

En la misma línea, y siguiendo la invitación del pastor, todas las parroquias de la Arquidiócesis de Denver tendrán realizarán la Campaña: La Luz de la Reconciliación está encendida para ti”, el día jueves 20 de marzo, de 4:30 p.m. a 7:00 p.m.

Reproducimos aquí el mensaje completo del Arzobispo de Denver:

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Al comenzar el tiempo litúrgico de la Cuaresma, deseo que cada uno de ustedes conozca y reciba el amor de Jesucristo, y que haga un firme compromiso de crecer en santidad.

Cuando visito las parroquias, frecuentemente pregunto a los jóvenes si alguno de ellos será santo. Muchos no saben cómo responder, y sus padres quedan sorprendidos por la pregunta.

Pero esta es una pregunta que debemos hacernos a nosotros mismos. ¿Vamos a ser santos? ¿Estamos dando pasos para acercarnos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo? ¿Estamos tratando de descubrir la voluntad del Padre para nuestras vidas?

Queridos hermanos y hermanas, Jesús y el Padre nos aman, y quieren darnos su amor en el Espíritu Santo. Es importante que digamos “sí” a esta gran verdad. Si realmente confiamos en Jesús, Él cambiará todo en nuestras vidas; pero esto no sucederá sin nuestra cooperación. Tenemos que abrir nuestro corazón a la conversión. Y aun así, el ser santo no es algo que ocurre de un día para otro, y no está exento de lucha.

Por esta razón, Cristo nos dio los sacramentos. Ellos nos alimentan y fortalecen en el camino a la santidad, que muchas veces se nos hace difícil. Cuando vamos a misa y recibimos la Eucaristía, así como cuando nos acercamos al Sacramento de la Confesión, nos estamos encontrando con Jesús, con su misericordia, su gracia y su fuerza.

Ser un buen católico no consiste simplemente en decir las cosas correctas, tener las ideas correctas, hacer grandes sacrificios o acatar estrictamente un código moral. El núcleo de nuestra fe consiste en conocer y ser transformados por una persona: Jesucristo.

Con la Confesión, Jesús nos invita a acercarnos a Él, reconociendo nuestros pecados y pidiendo su perdón. Si bien al pecar dañamos nuestra relación con Dios, la belleza de la Confesión consiste en que nos hace capaces de recibir su misericordia y su perdón, y nos permite restaurar nuestra relación con el Señor. Podemos ver esta verdad en la parábola del Hijo Pródigo, y en los muchos encuentros que Jesús tuvo con los pecadores.

En esta Cuaresma, los exhorto a todos y a cada uno de ustedes a acudir a la Confesión. Si no lo han hecho por años, ahora es el momento. Ahora es el momento de preparar sus corazones para celebrar la Pascua. No tengan miedo del sacramento de la misericordia. No tengan miedo de cambiar sus vidas. Esto es lo que nuestro Señor más anhela para cada uno de nosotros. Los aliento a que hagan de la Confesión, parte regular de su vida cotidiana, acudiendo a este sacramento de manera mensual.

Jesús siempre invita, nunca impone, aun cuando anhela darnos su amor y su misericordia. Responder a Jesús, abrirle nuestra mente y nuestro corazón, y seguirlo, depende de cada uno de nosotros.

¡Que tengan una Cuaresma muy bendecida!

En el amor y la misericordia de Jesucristo,

Arzobispo Samuel J. Aquila