Focus

Mensaje de los obispos de Denver a la comunidad hispana

Tras conocer el resultado de las elecciones presidenciales en EEUU

Foto de Andrew Wright

noviembre 12, 2016

Muy queridos hermanos y hermanas en Cristo de la comunidad hispana inmigrante:

Sabemos que con el resultado de las elecciones esta semana, se ha suscitado preocupación y temor en la comunidad hispana, especialmente en nuestros hermanos y hermanas inmigrantes. Como sus Obispos, queremos en este momento expresarles nuestra solidaridad y cariño e invitarlos a confiar en Dios. Él es Padre providente y cuidará de todos nosotros, como protegió a San José y a la Virgen María cuando tuvieron que emigrar a Egipto, con su recién nacido en brazos. Los católicos hispanos que han emigrado Estados Unidos, a menudo bajo circunstancias igualmente peligrosas, son un don para nuestra Iglesia y nuestro país.

Ciertamente algunas afirmaciones hechas durante la campaña electoral sobre el futuro de la comunidad inmigrante hispana son preocupantes. Al mismo tiempo, es importante tener en cuenta que nuestro Gobierno no reside en una sola persona, sino en un sistema democrático de derecho. También sabemos que los Estados Unidos de América es un país fundado por emigrantes y basado en principios de libertad, respeto, y de oportunidades para todos. De igual manera, está compuesto por muchos hombres y mujeres que comparten grandes valores humanos y poseen buen corazón. Queremos asegurarles que la Iglesia del Norte de Colorado está con ustedes y continuará abogando por estos valores en busca de una reforma migratoria integral. Una reforma que debió haber pasado hace años.

Cuando los pueblos de Latinoamérica estaban atravesando por momentos de inseguridad y despojamiento, Dios envió a su Madre para confortar a sus “hijos más pequeños”. En esa ocasión en el Tepeyac, la Virgencita dijo: “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige. No se turbe tu corazón, no temas…. ¿Acaso no estoy aquí yo, que soy tu madre?”

Pedimos a Dios Nuestro Señor que estas palabras de nuestra Madre resuenen hoy fuertemente en el corazón de nuestra comunidad hispana llenándonos de fortaleza, confianza, esperanza y paz. También pedimos que nuestros líderes asuman la verdad del mensaje de la Virgen: que todas las personas – sin importar su situación- son hijos de Dios. Los encomendamos a ustedes, a nuestros líderes y a nuestra Arquidiócesis, a Nuestra Señora de Guadalupe, sabiendo por la fe que contamos con una madre amorosa.

Con nuestras oraciones y bendición,

Exmo. Mons. Samuel J. Aquila
Arzobispo de Denver

Exmo. Mons. Jorge Rodríguez
Obispo Auxiliar de Denver