Jóvenes

El hambre de Dios que llama a evangelizar

Se realizó el Encuentro Juvenil de Adolescentes organizado por Centro San Juan Diego.

El encuentro finalizó con una Hora Santa en la que se vio el recogimiento y la fe de los jóvenes.

Foto de Dan PettyEl encuentro finalizó con una Hora Santa en la que se vio el recogimiento y la fe de los jóvenes.

marzo 20, 2017

¿Cómo puede el joven saciar esa hambre de infinito que hay en su corazón? ¿Pueden los diferentes atractivos o los medios de comunicación llenar ese vacío? Esta fue una de las preguntas que hicieron parte del Encuentro Juvenil de Adolescentes del ministerio hispano de la Arquidiócesis de Denver y que estuvo organizado por Centro San Juan Diego.

El encuentro se realizó el pasado 18 de marzo en la Universidad de Denver y tuvo como título la palabra “Hunger” o hambre. “Quisimos hacer una alusión a la saga de los Juegos del hambre, una serie películas muy conocidas por los jóvenes, para que ellos se den cuenta del hambre de Dios que hay en sus corazones”, comenta Liliana Flores, organizadora del evento.

Unos 600 adolescentes de diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Denver asistieron a este encuentro.

Por medio de pláticas los jóvenes entendieron que solo Dios puede saciar el hambre que tienen de ser amados y aceptados y que la crisis viene cuando ellos buscan llenar ese vacío con sucedáneos Lo importante punto está en reconocer esa nostalgia por creer y por buscar a Dios. “De lo contrario vienen las consecuencias fatales como jóvenes que acuden al suicidio, niñas embarazadas, personas que caen en la drogadicción. Lo hacen porque necesitan el verdadero amor y no lo encuentran. Ellos tienen necesidad de Dios”, comenta Flores.

 

 

Llamados a evangelizar

Hispanic_Youth_Rally_2017 - March 19, 2017, Denver, Colorado  University of Denver. Photo by Andrew Wright/Denver Catholic

Mariana Muñoz. Parroquia Holy Cross.

Frente a la situación que viven los inmigrantes en los Estados Unidos, Denver Catholic en Español preguntó a varios de los participantes a este encuentro de qué manera creen que están llamados como latinos a evangelizar y a ser evangelizados en este país. Mariana Muñoz de la parroquia Holy Cross en Thornton habló de como las comunidades hispanas y americanas se complementan en la vivencia de la fe: “En México el catolicismo es muy cultural y esto hace que los jóvenes a veces no tengan un encuentro personal con Jesucristo”, dijo.  “Los jóvenes hispanos deben tener más experiencias misioneras o de peregrinación.  Algo más que ir a la Iglesia los domingos y en eso los americanos tienen mucho para aportarnos”, indicó la joven.

DENVER, CO - MARCH 18: Hispanic youth rally at the Ritchie Center at the University of Denver on March 18, 2017, in Denver, Colorado. (Photo by Daniel Petty/for Denver Catholic)

Carlos Rubén Hernandez. Parroquia Saint Cajetan.

Para Carlos Rubén Hernández, quien lleva solo seis meses viviendo en este país, lo más admirable de los hispanos que vienen a los Estados Unidos es que “aprenden rápido el inglés y hacen un gran esfuerzo para llevar la palabra a muchos americanos que lo necesitan. Ellos tienen una fe muy arraigada y vienen y prenden la mecha a este país”, indicó Hernández, quien vino como misionero de la comunidad de los teatinos a servir en la parroquia de Saint Cajetan de Denver.

DENVER, CO - MARCH 18: Hispanic youth rally at the Ritchie Center at the University of Denver on March 18, 2017, in Denver, Colorado. (Photo by Daniel Petty/for Denver Catholic)

Anabel Porras. Parroquia Saint Therese.

Para Anabel Porras, de la parroquia Saint Therese en Aurora, la clave para una evangelización eficaz en este país está en “unirnos los americanos y los latinos como hermanos en Cristo y compartiendo nuestra fe como cuando compartimos la eucaristía”.

DENVER, CO - MARCH 18: Hispanic youth rally at the Ritchie Center at the University of Denver on March 18, 2017, in Denver, Colorado. (Photo by Daniel Petty/for Denver Catholic)

Álvaro Malara. Parroquia Ascension.

Álvaro Malara, líder juvenil de la parroquia Ascension de Denver asegura que los jóvenes están llamados a evangelizar en un país lleno de desafíos: “donde se aprueban el consumo de la marihuana, donde el aborto es legal, donde se le llama matrimonio a la unión entre personas del mismo sexo y ahora donde también es legal el suicidio asistido”. Por ello es importante transmitir la Buena Nueva a tantos jóvenes hambrientos de Dios: “A veces uno piensa que los jóvenes no van a querer responder a los desafíos de la fe pero cuando los conoces mejor te das cuenta de que ellos sí buscan a Dios. La evangelización con los jóvenes es muy importante porque ellos son los futuros padres, los líderes de las futuras familias”.

 

Dios en el centro

Además de las pláticas, las alabanzas y los momentos de diversión, los jóvenes participantes contaron también con momentos fuertes de oración tanto en la Misa como en las confesiones y en la Hora Santa. Muchos jóvenes estuvieron recogidos, hablando con Dios y sintiéndose tocados por su gracia. Así los 600 participantes a este encuentro pudieron ser receptores directos de las palabras que dijo el mismo Jesús: “Yo soy el pan de la vida. El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed.” (Juan 6, 35)