Locales

¿Confesarme yo? ¿Y cómo hago?

Gráfico de Filippo Piccone/El Pueblo CatólicoLos 5 pasos para una buena confesión

marzo 06, 2014

La posibilidad de recurrir al Sacramento de la Confesión, despierta en muchas personas, distintas inquietudes y sentimientos. En este artículo, buscamos dar respuesta a estas inquietudes, pues más allá de las incomodidades que podamos sentir, se trata de un sacramento establecido por el Señor Jesús, que todos necesitamos porque somos pecadores.

Es en el Sacramento de la Confesión o Penitencia, que Dios nos regala su reconciliación cuando reconocemos que hemos pecado y pedimos perdón. Es sumamente necesaria pues el pecado es una realidad que nos oprime y nos aleja de la comunión con Dios a la que estamos llamados, así como de nosotros mismos, de los demás y del mundo.

Se trata de un excelente medio en nuestra lucha contra el pecado, porque a través de él, Dios en su infinita misericordia nos perdona, pero además nos da la gracia que necesitamos para luchar contra el mal y ser hombres y mujeres de bien.

¿Pero qué sentido tiene si voy a volver a pecar?

De la misma manera que no dejamos de bañarnos pese a que nos vamos a volver a ensuciar, nos confesamos para estar en la gracia de Dios y así librarnos del pecado y su terrible influjo.

Pero el sacerdote es un ser humano igual que yo. 

Efectivamente es hombre como tú y como yo, pero el Señor Jesús quiso que su perdón nos llegue a través de los sacerdotes. Pues Él sabe que nosotros necesitamos experimentar “tangiblemente” la certeza de su perdón.

El Señor Jesús sabe que somos débiles y pecadores. Por eso instituyó el Sacramento de la Reconciliación para perdonarnos una y otra vez.

La Luz de la Reconciliación está encendida para ti

Por ello, todas las Parroquias de la Arquidiócesis de Denver ofrecerán este sacramento durante la Cuaresma, y especialmente el 20 de marzo de 4:30 p.m. a 7:00 p.m., con la campaña: “La Luz de la Reconciliación está encendida para ti”.

Ya lo dijo el Arzobispo de Denver, Mons. Samuel J. Aquila: “En esta Cuaresma, los exhorto a todos y a cada uno de ustedes a acudir a la Confesión. Si no lo han hecho por años, ahora es el momento… No tengan miedo del sacramento de la misericordia. No tengan miedo de cambiar sus vidas”.

Esta es una buena oportunidad para recurrir a tu Parroquia y reconciliarte con Dios.