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Colecta Anual del Arzobispo, una causa noble para apoyar

Foto de James BacaEl Ministerio para sordos de la Arquidiócesis de Denver, ayuda a más de 250 familias.

junio 10, 2014

La Colecta Anual del Arzobispo (ACA por sus siglas en inglés), lleva más que un mensaje de amor. Su misión es clara y responde al llamado de Jesucristo a ayudar a quienes más lo necesitan. Y no cabe duda que hay muchas personas necesitadas, no sólo materialmente, sino también carentes de amor, apoyo y encuentro con Dios. Ahora, ellas  tienen la oportunidad de  fortalecer su camino espiritual o retomarlo, gracias a la contribución que los fieles católicos provee cada año a través de dicha colecta.

Con la ayuda de esta recaudación, la Arquidiócesis de Denver provee diferentes servicios a la comunidad: Desde llevar alimento a los pobres, dar cimientos a la educación católica, preparar y fortalecer los matrimonios, brindar sanación a familias destruidas, ayudar a los ancianos, llevar la Eucaristía, hasta formar a los futuros sacerdotes.

Y no sólo eso. También contribuye a defender y fortalecer el derecho a la libertad religiosa y promover una vida digna, desde el momento de la concepción hasta la muerte.

Valorando a todos

Al Hooper, de la Oficina del Ministerio Social de la Arquidiócesis de Denver, asegura que la contribución que se recibe por parte de ACA, es esencial para continuar con su labor. A través de esta contribución el Ministerio de ayuda a personas con SIDA y Hepatitis C brinda ayuda espiritual a muchas personas diagnosticadas con estas enfermedades y otras mentales, como depresión, desorden bipolar, y adicciones, acotó Hooper. “Muchas personas llegan a nosotros destrozadas y muy alejadas del mundo; nuestro ministerio los pone en contacto con la misericordia divina y los ayuda a entender que Dios los ama y les da la bienvenida a su Iglesia”, agregó.

Cabe destacar, que el trabajo que este ministerio desarrolla es de suma importancia para las familias y la sociedad, ya que como dice Hooper, “en muchas ocasiones tenemos que convencer a las personas de tomar sus medicamentos y asistir a sus citas médicas. Muchos de ellos piensan que su vida no tiene sentido y dejan de cuidarse”.

En dicho ministerio se les enseña que su vida vale mucho y que deben seguir adelante, especialmente en el caso de las personas cuyas familias ignoran el diagnóstico, debido a que ellos prefieren mantener su enfermedad en secreto. “Les ayudamos a reconectarse con los sacramentos y fortaleciendo a personas con enfermedades crónicas”, dijo nuestro entrevistado, comentando que la lista de personas que han recibido atención pastoral a través de este ministerio, es extensa.

Luz en la oscuridad

Por su parte, el diácono Steve Vallero, aseguró que las donaciones de los fieles contribuyen en gran cantidad al Ministerio de cárceles y prisiones. “Nuestro ministerio lleva el mensaje de Cristo de paz, alegría y amor a personas que se encuentran en los diferentes centros de detención”, menciona.

Este ministerio también se encarga de celebrar misas, confesiones, repartir la comunión, y realizar estudios de biblia y catequesis, que se llevan semanalmente a diferentes centros. “Un grupo de 20 diáconos, 90 voluntarios y 5 sacerdotes llevan el mensaje de Cristo a personas en estos lugares oscuros. Jesús nos llama a cada uno de nosotros a entrar a este campo de misión a llevar luz y esperanza a la vida de estas personas”, aseveró.

Y  muchos más

También es importante señalar que el Ministerio para Sordos, que dirige el P. Thomas Coyte, se ve beneficiado también por la Colecta Anual del Arzobispo.

Son aproximadamente 250 familias las que reciben ayuda a través de este ministerio. Se proveen intérpretes de lenguaje de señas a ciertas iglesias de la arquidiócesis, así como material de preparación para la Primera Comunión, Confesión y Confirmación, gracias a las contribuciones.

“Con la ayuda que nosotros recibimos esperamos que no sólo nos permita seguir creciendo (como ministerio), sino también llegar a más familias con miembros sordos”, finalizó el padre.

Son casi 40 ministerios que al igual que los mencionados, beneficiarán a muchas personas del norte de Colorado y las ayudaran a encontrarse con el amor misericordioso de Dios. Por ello el Arzobispo de Denver, Mons. Samuel J. Aquila, pide “a todas las familias Católicas a invertir una parte de sus bienes materiales” en la colecta. “Se necesita con urgencia su acto de bondad. Por favor sea lo más generoso que pueda”.