Vida y Familia

Anorexia: un trastorno alimenticio serio que puede llevar a la muerte

Foto Adobe Stuck

junio 06, 2016

Parada frente al espejo y con la mirada fija en su figura, esta joven de 24 años, quien pesa 115 libras y mide cinco pies y 3 pulgadas, asegura: “tengo unas partes de mi cuerpo donde aún tengo que adelgazar; mi cintura por ejemplo y algo de las caderas y brazos”.

Esta es la historia de Esther Barragán una joven que fue diagnosticada con anorexia nerviosa, una enfermedad caracterizada por una pérdida de peso -auto inducida- acompañada de una distorsión de la imagen corporal. Este trastorno alimenticio, afecta en su mayoría a niñas y mujeres (del 90 al 95 por ciento).

La pesadilla de esta joven comenzó el día que su hermano la llamo gorda. “Me reencontré con mi hermano después de dos años de no verlo y lo primero que me dijo después de saludarme es que estaba gorda”, dijo esta mujer, quien desde pequeña había sido delgada, pero luego de un embarazo complicado y debido al medicamento recetado, aumentó cerca de 100 libras.

“Pesaba mucho y tenía que bajar. Al principio bajé la cantidad que comía, después reduje comidas, solo comía dos veces al día, y terminé por comer la misma cantidad de comida que le daba a mi hija de un año”, explicó la joven, quien además de modificar su manera de comer comenzó a hacer ejercicio extremo.

Los resultados fueron rápidos. “En tres meses perdí casi 40 libras”, aseguró con cierta satisfacción. De la misma manera, los deterioros en su salud fueron inmediatos ya que Esther comenzó a sentir mareos, dolores de cabeza, alteraciones en su sistema nervioso, taquicardia y perdida excesiva de cabello.

Lo peor se presentó una mañana cuando la joven se disponía a levantarse de la cama para comenzar su día, pero al tratar de ponerse de pie perdió el sentido. La chica fue enviada a una clínica de recuperación donde se le advirtió de las consecuencias que podría enfrentar no solo para su salud sino además con los Servicios Sociales de los Estados Unidos de no tratar su problema psicológico. “Me dijeron que tenía que empezar a tratarme porque estaba muy mal de salud, estaba deshidratada, mi corazón estaba trabajando en exceso y además mi hija corría riesgo al estar conmigo así, y eso lo tenían que reportar a trabajadores sociales”. En ese momento y con tal advertencia fue que Esther, decidió ponerse en tratamiento.

La anorexia nerviosa es un trastorno alimenticio serio que puede llevar a la muerte de quien lo padece y el riesgo de muerte incrementa según incrementa el tempo de la enfermedad.

Afortunadamente para Esther el desorden alimenticio fue detectado antes de que causara más atrocidades a su salud y a su vida.

La psicóloga Jasmine Soto, quien ha trabajado con jóvenes que padecen este mal comenta que la anorexia es ahora una enfermedad que ya es común encontrar en niñas hasta de 10 años, aunque la edad donde más se percibe es de los 15 a los 20 años. “Los patrones de belleza actuales son un problema muy grande, por un lado, tenemos a la chica promedio de cinco pies y cuatro pulgadas pesado 160 libras, mientras que los medios nos muestran a modelos de 5’11 pesando menos de 120 libras, y nuestros jóvenes son bombardeados con este mensaje continuamente”, aseveró.

“Es importante que enseñemos a nuestros hijos desde pequeños la importancia de los buenos hábitos alimenticios, y que en lo posible comamos con ellos en familia”, comento la profesional. “Fomentemos la autoestima, enseñémosles a sentirse a gusto consigo mismos, fomentemos la actividad física constante para estar sanos, no para tener un cuerpo perfecto, pero sobre todo fortalezcamos la comunicación con ellos”, finalizó.

Entre otros puntos vitales para la prevención de la anorexia se encuentran el estar atentos al comportamiento de los adolescentes -para detectar síntomas a tiempo-, evitar hacer comentarios despectivos sobre el aspecto físico de las personas y crear un ambiente familiar positivo.

 

Síntomas de alerta

Si piensa que alguien que usted conoce tiene estos síntomas, recurra a ayuda profesional.

  • Rechazo a comer
  • Miedo al aumento de peso
  • Obsesión con estar gorda (o) aun si no lo esta
  • Obsesión con la báscula
  • Percepción distorsionada del cuerpo y de su peso
  • Ausencia de ciclos menstruales en las mujeres
  • Estreñimiento
  • Exceso de ejercicio

 

 

 

 

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