Jóvenes

¡Acepten el reto de seguir a Cristo!

Foto de Carmen Elena Villa

marzo 09, 2015

Grupo de catequistas presente en el Encuentro

Cerca de 480 jóvenes de diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Denver participaron en el Encuentro Juvenil de Adolescentes realizado el pasado 7 de marzo y que tuvo como título la pregunta ¿Rechazado?

El encuentro estuvo organizado por la pastoral juvenil del Centro San Juan Diego y contó con diferentes actividades como conferencias, diálogos por grupos, música, alabanzas, dinámicas, adoración al Santísimo Sacramento, confesiones, misa, testimonios de algunos jóvenes acerca del valor del perdón.

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Jóvenes de la parroquia Queen of Peace

Este año el encuentro de jóvenes fue bilingüe, lo que permitió una mayor cercanía a los adolescentes hispanos ya que la mayoría dominan mejor en ingles por ser el idioma que hablan en sus escuelas.

La principal conferencia estuvo a cargo de Elias Moo, director de la escuela católica Saint Rose of Lima, con gran experiencia en pastoral juvenil. Elías les planteó a los jóvenes la aventura de seguir a Cristo, en un país y una cultura diferente a la de sus padres. Les advirtió de los peligros de los sucedáneos que ofrece el mundo y que los puede alejar del sentido de su vida.

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Jóvenes adultos trabajaron como voluntarios para hacer posible este encuentro

El segundo tema se brindó por separado a  los hombres y mujeres. Juan Carlos Reyes, director de servicios familiares del Centro San Juan Diego, y Lauren Castillo, coordinadora regional de Students for life, hablaron sobre el valor de la castidad y los desafíos y tentaciones a los que se enfrentan los jóvenes hispanos en Estados Unidos.

La misa de estuvo celebrada por el padre Joseph Mary Elder quien les habló de la necesidad de ser fieles, aun cuando en medio de la lucha todo parezca nublado.

Así, en un ambiente de alegría, recogimiento y mucha fe los jóvenes pudieron tener un momento de encuentro, de saber que no están solos en la lucha y de que hoy en el siglo XXI, en su condición de inmigrantes y en un país como Estados Unidos, también es posible ser santos.